La Sombra De Dante Un Extraг±o En El Bar (spani... -

—Te han estado buscando, Dante —dijo el extraño, su voz era un susurro frío que cortaba el humo.

En las profundidades de un bar neblinoso donde el tiempo parece detenerse, surge una narrativa cargada de y atmósfera . Aquí tienes un borrador para esta historia: La Sombra de Dante: Un Extraño en el Bar

Un entró, desentonando con la decadencia del lugar. Vestía un traje gris impecable que no tenía ni una gota de la lluvia que arreciaba afuera. Se sentó al lado de Dante sin pedir permiso. El bar quedó en un silencio sepulcral, como si los mismos clientes presintieran que un hilo invisible acababa de tensarse. LA SOMBRA DE DANTE Un ExtraГ±o En El Bar (Spani...

El cartel de neón del "Leteo" parpadeaba con un zumbido eléctrico, bañando la acera de un rojo sangriento. Dentro, el aire pesaba con una mezcla de tabaco viejo y arrepentimiento. Dante, un hombre cuya presencia parecía absorber la luz a su alrededor, ocupaba la última banqueta de la barra. No bebía; simplemente observaba el reflejo de los demás en el fondo de un vaso vacío.

Dante no se inmutó. Su , proyectada contra la pared de madera, pareció alargarse y ondularse de forma independiente a su cuerpo. —Te han estado buscando, Dante —dijo el extraño,

El extraño sacó un sobre negro y lo deslizó por la barra.—No es un favor. Es una . La Sombra ya no es solo un reflejo, Dante. Ha empezado a sangrar en la realidad de los demás.

—Quien me busca ya sabe dónde encontrarme —respondió Dante—. Pero tú no vienes a cobrar una deuda. Vienes a pedir un favor. Vestía un traje gris impecable que no tenía

Dante miró su propia silueta en la pared. Por un segundo, la sombra giró la cabeza para mirarlo de vuelta con unos ojos que no existían en el rostro del hombre de carne y hueso. El extraño desapareció tan rápido como había llegado, dejando tras de sí un rastro de ozono y el sobre cerrado.